Introduciendo la tecnología a los niños desde una edad temprana…

Introducir a los niños a la tecnología desde una edad temprana, de forma reflexiva y con supervisión, les ayuda a ver los dispositivos digitales no como máquinas de entretenimiento, sino como herramientas que amplían sus capacidades. Necesitan comprender que el objetivo no es solo simplificar la vida en el sentido de evitar el esfuerzo. Se trata de hacer que ciertas tareas sean más viables, cómodas y de centrar el esfuerzo en la curiosidad, la resolución de problemas y la creatividad.

Por qué es importante la exposición temprana…

  • La tecnología es el lenguaje del mundo moderno y forma parte de nuestra vida cotidiana: comunicación, navegación, aprendizaje y trabajo. Familiarizarse con ella desde una edad temprana es como aprender un segundo idioma en la infancia.
  • El uso de herramientas como cámaras, mapas, aplicaciones de notas y aplicaciones de codificación enseña secuenciación, causa y efecto y pensamiento sistémico.
  • Los niños que aprenden a producir, no sólo a consumir, ven la tecnología como algo que pueden moldear, no como algo que los moldea a ellos.

Herramientas, no atajos…

Los niños deben aprender que las herramientas tecnológicas:

  • Reduce la fricción, no el esfuerzo… Una calculadora acelera la aritmética, pero no reemplaza el sentido numérico. Un corrector ortográfico sugiere correcciones, pero el niño sigue siendo dueño de la oración.
  • Amplíe la capacidad… Una aplicación de medición o un kit de robótica simple permite a los niños construir y probar ideas que antes no podían.
  • Requiere criterio… La búsqueda es rápida; evaluar las fuentes requiere reflexión. La herramienta es eficiente, el usuario debe ser perspicaz.

“La herramienta hace las partes simples para que yo pueda concentrarme en las partes difíciles”.

Rutas apropiadas para la edad…

Podríamos intentar distribuir las cosas dependiendo de la edad de cada niño y voy a intentar ilustrarlo un poco aquí:

De 3 a 6 años: Exploración y causa y efecto.

  • Pueden comenzar a tomar fotografías, usar aplicaciones de dibujo, escuchar audiolibros e interactuar con asistentes de voz para hacer preguntas.
  • Mejorarán su control motor, nombrando y categorizando, haciendo preguntas claras.
  • Siempre debe utilizarse junto con un adulto durante sesiones cortas.

De 7 a 9 años: La creación por encima del consumo.

    • Pueden comenzar a usar codificación basada en bloques (Scratch), explorar robótica simple, usar aplicaciones para tomar notas adaptadas a los niños y crear diapositivas para contar una historia.
    • Aprenderán a secuenciar, depurar, planificar y presentar.
    • Los padres deben establecer metas antes del tiempo frente a la pantalla.

Edades 10 a 12 años: Independencia con supervisión.

  • Pasan más tiempo utilizando aplicaciones de edición de documentos, hojas de cálculo básicas, investigando con evaluación de fuentes, elaborando proyectos web y editando fotos/audios.
  • Esto les enseñará a planificar proyectos, alfabetización de datos, control de versiones y habilidades digitales.
  • Es hora de discutir la seguridad en línea más seriamente.

Supervisión…

  • Siéntense juntos al principio y colaboren con ellos, no se limiten a entrenarlos.
  • Deberían utilizar cuentas familiares, conocer el tiempo de inactividad del dispositivo, estar rodeados de filtros de contenido y utilizar espacios compartidos para los dispositivos.
  • Como ritual y no solo como regla, las pantallas deben permanecer fuera de los dormitorios.

La lección debajo…

A los niños se les debe enseñar que la tecnología ofrece herramientas, no una vía de escape. Aumenta la atención, los hábitos y la integridad. Los niños que aprenden a usar herramientas con intención descubren que la comodidad proviene de eliminar tareas aburridas e innecesarias, mientras que el verdadero aprendizaje aún requiere esfuerzo.

“Las herramientas están ahí para apuntar más alto, no para evitar la subida”

Guiarlos desde pequeños no les ofrece un atajo en su infancia. Aprenden a eliminar la fricción con las múltiples herramientas a su disposición, pero aun así les enseña que pensar sigue siendo la clave de todo.

Aimé

…y recuerda: Un desafío al día, aleja el fracaso.

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